Mis párpados hipnotizados apesadumbrados a contrapelo
de insoportable sabiduría interior
pesan entumecidos tanto más que ya no logro
sostenerlos a escondidas lactando esta dichosa luz oscura,
me resisto gimo giro mis ojos parpadeos duele,
—nada importa—
inexorablemente
acabo colgando del cordón umbilical de otro ensueño demencial
de esta magnífica luz solar de certezas científicas
matemáticas religiosas autoevidentes mías tuyas
y despierto ya despierto ya despierto durante cronométricas
24 horas meteorológicas continuas
sueño bien atento agente moribundo no memoria no translúcida
conciencia atascado por algún debajo de inmenso monólogo única realidad,
vivo,
antes de que caigan mis párpados vencidos desplomados
otra vez sin salvación sin verdad ni vida eterna
al ponerse el sol guillotinado,
muerto.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario