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sábado, 28 de marzo de 2015

No ames



No ames,
evita el dolor,
vive apaciblemente;
nunca la brisa traerá para ti
el lacerante olor de su lejano cabello
amarrado a tu rostro,
nunca su cuerpo de gacela
delineado con el resplandor de tus manos
lo enfriará alguna forma de muerte;
nadie te impondrá esclavitudes
ni beberá la sangre de tu tiempo,
y ella pasará sonriente a tu lado,
--no importa cuán bella y divina sean su piel y su alma--
y puede que hasta un hijo imposible
la acompañe de su mano,
pero tu mirarás en paz
hacia otro lado
sin amor…

sábado, 21 de marzo de 2015

Soneto de la separación (Vinicius de Moraes)


De repente de la risa se hizo el llanto
Silencioso y blanco como la bruma
Y de las bocas unidas se hizo la espuma
Y de las manos extendidas, el espanto.

De repente de la calma se hizo el viento
Que de los ojos deshizo la postrera llama
Y de la pasión se hizo el presentimiento
Y del momento inmóvil se hizo el drama.
 
De repente, no más que  de repente
Hízose triste lo que se hizo amante
Y solo, lo que se hizo alegre.

Hízose  del amigo próximo, el distante
Hízose de la vida una aventura errante
De repente, no más que de repente.



(Traducción: Rodrigo Inostroza B.)

miércoles, 18 de marzo de 2015

Qué me queda



Me queda la voz cansada
el paso lento
y entre tus manos y las mías
un horizonte inmenso.
Me quedan las manzanas olorosas
de tu huerto
y el arrebato dulce de un amor temprano,
muertos.
Me quedan los caminantes de la mano,
los besos desflorados como espinas
por el tiempo
y en la boca nada
o viento.
Me quedan las mañanas
y el silencio,
la verdad abierta por el flanco
eterno.

sábado, 14 de marzo de 2015

ES FANTÁSTICO



Es fantástico haber nacido y que nada sepa decirte para qué. Esto de ser una entidad consciente que se aprecia y complace a sí misma, pero sin justificación, nos torna enigmáticos o patéticos. Nos forzamos a inventarnos explicación de todo; siempre damos razón de todo… Que Dios creó el Universo; que el Universo está hecho de materia y energía; que la muerte es nuestro fin, o que no lo es; que esto es bueno y que eso es malo… Queremos descubrir el sentido de las cosas con este pequeño fosforillo de la conciencia. Queremos nombrar las cosas. Queremos entender. Queremos sentir. Queremos hacer. Queremos ser felices. Pero no hacemos nada bien. Nuestras ciencias, lo mismo que nuestras religiones, son un entuerto de semiverdades, ilusiones y mentiras. Nuestros sentidos, nuestra inteligencia y capacidades cognitivas no alcanzan siquiera para hacer una mala caricatura de la realidad. La conciencia dentro de un cuerpo biológico es solamente una sombra difusa que apenas alcanza a decir yo, y nada más. 
No obstante, dentro de esta precaria conciencia debemos existir y sumergirnos siguiendo simplemente el natural impulso de la conciencia en acción hacia sí misma. El mayor mérito de nuestra conciencia, por ahora, es creer ciega y obtusamente en sí misma. Con qué saberes o experiencias vayamos rellenando este agujero de conciencia no manifiesta en esta etapa ser muy importante. Alguna misteriosa y trascendente entidad pareciera irse decantando progresivamente allí. El destilado de un alquimista cósmico o la cascada de un evento profundo y demasiado sutil para nuestra tosca condición.
Tal vez… debiéramos sólo creer por ahora que somos la etapa inicial de algún experimento cósmico poco feliz, pero capaz de evolucionar sincronizándose paulatinamente con una suerte de amor universal. Lo demás lo dirá el tiempo.