Hermano del futuro, ven, pasa, toma
asiento a mi lado y conversemos... Deja ya de espiarme por la ventana, tras las
celosías, por lo alto de mi techo y bajo mi cama. Yo sé que desconfías de mí y
con justa razón. Soy apenas un hombre de carne y hueso, y mi alma tosca para ti
es semejante a la de un recién nacido… Tú sabes que te quiero, te busco y te
llamo, pero te rechazo con la cualidad de mi persona… No es suficiente que done
mis bienes a los necesitados, que ame a mi prójimo como a mí mismo, que alabe al
Dios eterno a cada instante, que me niegue a mí mismo para seguirte a ti, o que
te reconozca en el que sufre y en el miserable, ni que sirva ante todo a los
demás, no, ya no es suficiente... Aunque haga así, no quieres entrar a mi casa
y sentarte a conversar conmigo. Tú me conoces y sabes que todavía no estoy
preparado para el futuro, hermano del futuro, porque todavía no experimento
cómo se hace el futuro, presente dentro de mi propia casa… Dejé de buscarte en
el pasado, te busco en tus señales presentes y aun así no es suficiente… Pasa
ya, hermano del futuro… siéntate a mi lado y conversemos…
sábado, 26 de julio de 2014
HERMANO DEL FUTURO
Publicadas por
Rodrigo Inostroza
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8:08 a.m.
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sábado, 19 de julio de 2014
El piano rojo
El piano rojo alza el vuelo
sobre
las crestas azules
fogonazo
entre vellos brumosos
de
una espalda húmeda
cuajada
de himnos de lobos blancos
y
risas de mendigos asustados y ebrios
dentro
del túnel de la noche oscura del alma
y
gaviotas de metal dormidas sobre la arena
y
la paz de un mantel cuadriculado en sepia
y
la luna encerrada dentro de un barco imposible
y
el viento divergente del pensamiento
afuera
en el silencio inverosímil
de
una simple y vieja sordera interior.
Pero…
¡esa música!
la
música de las esferas de todos los universos
la
música dilatada y roja
la
música de la muerte
y
las incomprensibles lágrimas de un recién nacido
que
sonríe.
Publicadas por
Rodrigo Inostroza
a la/s
7:18 a.m.
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jueves, 17 de julio de 2014
ÉXTASIS
Me encuentro sentado sobre una roca,
a la orilla de un sendero en el campo. El sol ilumina todo desde bien arriba.
No tengo calor, estoy en paz, un sentimiento de bienestar me recibe en el mundo. Veo flores blancas y anaranjadas
entre hierbas verdes; huellas de carretas se balancean en el suelo a mi lado; la
alameda contiene el deslinde hacia otra tierra y se mantiene bien erguida, apuntando
por casualidad hacia lo alto; huele embriagadoramente extraño aunque no haya
olores.
Hay algo muy azul por encima de mí,
quizás un océano, o un cielo, o el techo de mi propia mente. Quiero detener el
tiempo, y reunir todo el espacio en este espacio. No puedo. Sé que todo cambia
y el esfuerzo angustioso alimenta la vida que se engaña a sí misma… ¿Soy algo?
Mi mente también puede sostener este
estado con la intensidad de un sueño y hacerlo más real incluso que todo. Estoy
definitivamente afuera y adentro de mí. Las garzas despiden el verano inmóviles
sobre el cielo.
Publicadas por
Rodrigo Inostroza
a la/s
5:22 a.m.
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domingo, 13 de julio de 2014
Franja de Gaza
Ya
ni nos extrañaría
que
nos colgaran a pedazos y tiras de carne
sobre
un largo cordel como ropa tendida
en
todas las plazas abiertas del mundo.
Publicadas por
Rodrigo Inostroza
a la/s
9:53 a.m.
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