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martes, 5 de febrero de 2013

Entró una nube




Entró una nube de estrellas por mi ventana
pensamientos leves y veloces
como un beso robado en el instante de la muerte
diminutas sonrisas de fieltro dorado
sobre la palma azul de mi mano abierta
dulzura del infinito habitado por niños
que esperan detrás de la noche paciente
de la noche lenta como el reloj de un loco
que enterró hace mil años debajo de un cielo
un cielo de palomas negras y blancas
saliendo por mi ventana volátil
hacia las estrellas.

2 comentarios:

  1. Hola Rodrigo, que tenga un buen año. Me encanto este poema, es como un remolino donde el sentido se opaca en una vorágine de palabras en perfecta cohesión. En ese ir y venir nos quedamos atrapados como entre cielo y tierra,

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