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domingo, 19 de febrero de 2012

Vida, eternidad, voz, amor y flores


La vida de la escarcha no es más breve que la mía,
la eternidad no es más veloz que mi pensamiento,
mi voz suena más desgarradora que el trueno cuando callo,
el amor puede morir en paz, aunque muera,
las flores serán inevitables en cualquier paraíso.

1 comentario:

  1. Un canto a la fugacidad del tiempo, ya que la vida siempre se abre caminos, aún más allá de la muerte, con una flor.Un poema precioso.Un abrazo

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