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viernes, 14 de octubre de 2011

Dolora


¿Y acaso ha quedado uno solo aquí
para refutar
“Lo que más amaba
se lo ha tragado la tierra”?

¿Y acaso ha quedado uno solo aquí
para refutar
“No sé si estuve aquí”?

Que niegue que llora un ciego
que niegue el dolor que enmudece
que niegue el que nada oye
el crepitar de la muerte.

4 comentarios:

  1. Gracias, Renato, y bienvenido a mi blog. Ojalá también pueda yo conocerte.
    Un abrazo.

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  2. Nada es negado cuando el dolor inunda,
    cuando la luz no alcanza para calmar las ansias y corres contra corriente.
    Nada que refutar cuando el camino es cuesta arriba y la vida nos devuelve una mirada de indiferencia en pos de que corra el agua cristalina. Crucificado y heridos son los versos que fluyen desde el pecho que aprieta
    soledad cuando se lo "traga a uno la tierra"
    Como siempre MUY BELLO!!

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  3. Nuestro dolor, Lorena, que se lo trague la tierra, pero sabemos tú y yo que la esperanza de otros mundos sin tierra ni cuerpo ninguna duda ni evidencia puede dañarla. El dolor se acaba en el momento de la muerte, lo mismo que este amor. Pero la intensidad hace su nido en la esperanza.

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