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miércoles, 13 de julio de 2011

LA CRISIS DE LA EDUCACIÓN COMO SÍNTOMA DE LA CRISIS DE LA HUMANIDAD


Chile vive una nueva crisis de la educación con movilizaciones sociales que recuerdan las de la pre-dictadura y las de finales de la dictadura. ¿Acaso está ocurriendo algo verdaderamente relevante que permita tener más esperanzas sobre los cambios sociales que el chileno, y el ser humano en general, ha esperado siempre de su vida en sociedad? Una mirada a vuelo de pájaro por algunas páginas que abordan desde distintas perspectivas el problema nos deja con una opinión personal bastante escéptica, sobre todo crítica y en alguna medida original.
Abundan los análisis desde distintas perspectivas. Estas nos parece que se pueden resumir a grandes rasgos en las siguientes categorías:
  1. Los problemas en grueso de la educación nacional se solucionan con una importante inversión económica, que aun no se realiza, y que permitirá establecer las mejoras técnicas a continuación (vid. http://www.brunner.cl/).
  2. Los problemas de la educación deben ser tratados tanto en su dimensión económica como en sus variables de calidad pedagógica y escolar (vid. http://portal.unesco.org/geography/es/ev.php-URL_ID=14388&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html.)
  3. Los problemas de la educación, además de los aspectos anteriores, deben ser analizados en vista de una mucho más profunda insatisfacción del individuo en sociedad. Es decir, el cuestionamiento de qué se está enseñando y para qué (vid. http://www.creandoizquierda.cl/; http://www.elvacanudo.cl/noticia/sociedad/la-crisis-de-la-educacion-en-chile-y-un-homenaje-merecido; http://www.youtube.com/watch?v=NEnBMkPfyts&feature=player_embedded#at=48) ).
Lamentablemente vivimos en una sociedad tecnocrática y economicista en la que sus autoridades y mandos medios profesionales demuestran una formación y visión de la sociedad moderna subordinada a una filosofía materialista, economicista y tecnológica. Gran parte de la masa intelectual y de mayor educación y poder en la sociedad no ven los problemas sociales y humanos sino desde esta perspectiva, y tienden a reducir la solución de los problemas sociales a simples ajustes económicos y técnicos. Ellos son los que representan el primer segmento descrito más arriba. Entre ellos se encuentra la clase política, empresarial, profesional, técnica, mediática y comercial. Su control y dominio de las principales esferas y ámbitos de decisión y comunicación del país hacen muy difícil que estén dispuestos a una revisión profunda del sistema social, en el cual ellos mismos son los principales beneficiados y gestores. Sus soluciones nunca han tenido efectos significativos en cuanto a mejorar la calidad de vida más allá del mejoramiento de los bienes y servicios básicos de subsistencia, los cuales, sin embargo es preciso reconocer, en países subdesarrollados o en vías de desarrollo se transforman en la prioridad y objetivo irrenunciable de una sociedad conciente y solidaria, dados los niveles de precariedad y miseria en la que se encuentran grandes masas de población en todos los aspectos de la vida personal y social. Sin embargo, una vez solucionadas estas deficiencias a una gran parte de la población, comienzan a surgir los problemas de sentido dentro de la sociedad: ¿El pueblo es feliz en una sociedad de alta producción y consumo?
Quizás todavía la mayor parte de la población sigue creyendo que la educación tiene por objetivo desarrollar personas hábiles y técnicas en un quehacer económico y productivo, lo cual facilita consecuentemente un beneficio para la sociedad, lo mismo que para su propia forma de vida. No me cabe duda de que la clase dirigente que describimos arriba desea que la gente siga pensando y queriendo eso. Creo que la intención filosófica utilitarista que hay detrás del sistema neoliberal de promover la mayor felicidad para el mayor número de personas inspiró hasta sanamente a los primeros neoliberales capitalistas, tanto teóricos como políticos, pero que con el correr del tiempo, cuando se generaron sistemas económicos estables y sustentables a largo plazo, en los cuales la población aceptó pasivamente y hasta con cierta complacencia el convertirse en una especie de esclavos asalariados, de obreros burgueses, de instrumentos de producción y consumo, en vista de mejorar sus precarias condiciones de vida, surgió el deseo natural de la casta dominante de mantener perversamente el statu quo, con las evidentes diferencias e inequidades sociales. Conociendo la naturaleza sicológica universal del ser humano, me cuesta dar otra explicación al proceso de degradación y sustentación del sistema social de vida actual.
(En próximas publicaciones analizaré las posturas de las personas categorizadas más arriba como 2 y 3, y las consecuencias para una mejor comprensión del problema global de la educación, así como sus eventuales soluciones.)

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