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viernes, 17 de junio de 2011

EXPLOSIÓN

 
Una bomba de cien mil megatones estalló en cúmulos de calor y fuego derretido entre bramidos de la tierra y el cielo conjuntados en un segundo. Un torrente de energía devoradora del espacio y del tiempo arrojada hacia lo alto en busca del infinito. El estampido del suelo desgarrado por un cuchillo de mineral incandescente que ataca las entrañas revueltas por el dolor de ser. Y hacia arriba, hacia arriba siempre más alto se va desenrollando el impulso devastador de las nubes húmedas de electricidad y veneno, como un hongo radioactivo que promete devolver el poder humano al principio mismo de la existencia. La vida cede su sentido al arrebato constructor-destructor que suspende la creación. El cielo se ensombrece y llueve el volcán vuelto por el revés. Truenos más desgarradores que el alarido de una parturienta estéril. Rayos y violencia de colores  deshumanizados promete la tierra.

4 comentarios:

  1. Así, con tal arrebatadora fuerza me ha sorprendido tu espacio. Nuevo para mi, en ésta mañana de junio. Un descubrimiento que no dejo pasar por alto, en ésta tu estupenda EXPLOSIÓN de sentires, adentrándote en la Madre naturaleza y en el alma humana.

    Un disfrute leerte.

    Un abrazo

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  2. Gracias, amiga. Un placer para mí ser leído por una persona sensitiva como tú. Un abrazo.

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  3. Y de pronto el suelo tiembla derribando lo que se ha erigido. Las aguas arrasan devorando grandes porciones de tierra y los volcanes vomitan fuego y humo en reclamo de su dolor. es la tierra que se cura lamiendo las heridas que le provoca el hombre.Bien descripta tu Explosión. Un abrazo Rodrigo.

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  4. Tengo cenizas hasta bajo los párpados, así que me cuesta ser imparcial con el volcancito (XD). En serio, cuando ví esas imágenes sentí una inquietud pavorosa, no pude describirla, me falto sensibilidad poética. Has escojido las palabras exactas para esas imágenes, la naturaleza podrá enpequeñecer todos los logros tecnológicos de nuestra especie, pero no puede con nuestra fe poética.

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