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domingo, 26 de junio de 2011

EL METEORITO

Steven miró con sorna la cámara de su i phone. En la pantalla gesticulaba desesperadamente su mujer. “¡Tienes cinco minutos para salir de ahí!” --Gritó Samantha. Steven siguió con la vista clavada en su notebook, esperando los resultados del último informe de la bolsa de Tokyo. --“¿No entiendes que ese meteorito de un kilómetro de diámetro va a pulverizar la ciudad”? Steven levantó por un instante su mirada hacia la soleada ventana, luego masculló, abriendo aún más sus ojos “Un minuto… sólo un minuto más… esta transacción por un millón de dólares será mía”… En menos de un segundo sus ojos ansiosos dejaron de ser ojos.

4 comentarios:

  1. En un minuto pueden ocurrir tantas cosas , como la simpleza de dejar de existir...y me pregunto
    ¿ que preferencias se pueden tener en momentos como esos ? ¿ vale la pena morir por un millón de dólares?Si te soy sincera , prefiero no cuestionármelo y de momento seguir viviendo. Muy buen relato , te felicito Rodrigo!

    Un saludo cordial.

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  2. Primera lectura: "La avaricia rompe el saco de las manzanas".
    Segunda lectura: Steven pertenecía a ese grupo de hombres que desvalorizan el consejo de las mujeres y más de la propia (Estudio cotidiano de la realidad)Un relato corto pero con un mensaje a analizar. Un fuerte abrazo

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  3. ¿Cuántos meteoritos vienen cayendo sobre nuestras cabezas y no los queremos ver?...
    Un abrazo para mis queridos lectores, Raelynn y Daniel.

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  4. Muy buen relato .Gracias por invitarme a disfrutar estas bellas letras.

    María Graciela Muñoz

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